Las diferencias entre el ojo humano y la lente de una cámara

Estrictamente hablando, la lente de una cámara es demasiado simple para ser comparable con todo el ojo; sin embargo, una cámara completa puede compararse significativamente con el sistema óptico humano. La lente de una cámara es análoga a la córnea humana; La película fotográfica o los sensores de luz se pueden comparar con la retina. Ambos sistemas pueden ajustar la cantidad de luz que permiten la entrada, mediante el iris en un ojo humano o el control de apertura en una cámara. También hay una serie de diferencias notables, entre las que se destaca la obvia de que el ojo humano es una entidad orgánica y biofisiológica en lugar de un dispositivo mecánico comparativamente simple hecho por el hombre.

Flexibilidad

La lente de una cámara es similar en algunos aspectos a la córnea humana. La principal diferencia es que una lente tradicional tiene una forma fija. Para obtener una distancia focal diferente, es necesario agregar o quitar lentes, o acercar o alejar la lente del objeto. Por el contrario, la córnea humana puede cambiar su forma para enfocarse en objetos cercanos o distantes. Los músculos del interior del ojo tiran de la córnea para aplanarla o relajarla para permitir que se vuelva más convexa. Si bien se están desarrollando lentes de alta tecnología que pueden imitar esta propiedad, aún no están disponibles comúnmente.

Material

El objetivo de una cámara suele estar hecho de un material duro y transparente. En el pasado, el vidrio se usaba generalmente para lentes de cámaras; hoy en día, a menudo se fabrican con plásticos, que son más baratos y menos propensos a agrietarse o romperse. La córnea humana, por el contrario, está hecha de una sustancia orgánica blanda.

Complejidad

La lente de una cámara por sí sola es una estructura relativamente simple. Si bien puede requerir un conocimiento técnico y de fabricación significativo para crear uno, una lente es, en esencia, una sección curva de material transparente con un marco que permite que se adhiera a la cámara. El ojo, por otro lado, incluye no solo una lente, sino numerosas estructuras complejas necesarias para la vista.

Otras diferencias

A diferencia de una cámara, el ojo humano es parte de un sofisticado sistema de procesamiento de información. Una vez que el ojo ve una imagen, se transmite al cerebro a través del nervio óptico; la imagen que recibe el ojo es, por tanto, subjetiva en contraposición a objetiva. Una cámara, por otro lado, es esencialmente un sistema tonto; es necesario agregar procesamiento adicional para hacer frente a diferentes temperaturas de color, por ejemplo. La retina humana también es más sensible que incluso las cámaras más avanzadas y especializadas, capaz de obtener información útil incluso con niveles de luz muy bajos. Algunas cámaras pueden percibir estímulos invisibles para el ojo humano o realizar funciones específicas que el ojo humano no puede, pero el ojo sigue siendo un mecanismo más sofisticado en general.